No hay productos en el carrito.

Noticias

Decidofobia



Este material forma parte del diplomado de administración de cooperativas


Conocer más del diplomado


Ver presentación

Decidofobia es el temor a tomar decisiones; esta es una realidad constante en muchas personas y órganos de gobierno, por lo tanto, es conveniente analizar los siguientes conceptos.

¿Puede taparse el sol con un dedo?

La pregunta podría sonar tonta y vana, sin embargo tiene una gran importancia, en el refranero se usa la expresión “Tapar el Sol con un dedo”, que significa el intento inútil de ocultar algo que es demasiado notorio; esto puede significar que no existen personas que consideren que si se puede tapar el sol con un dedo, sin embargo, es increíble el porcentaje de personas que prefieren auto engañarse y efectivamente si tapan el sol con un dedo.

Si llevamos esto al contexto de la cooperativa, tenemos una situación que afecta el crecimiento, desarrollo y consolidación de la cooperativa.

Por ejemplo ¿Los socios tendrán una respuesta a las necesidades que les llevaron a formar parte de la cooperativa?

Esto impacta total y directamente con la toma decisiones para construir el futuro de la cooperativa.

Analicemos esta historia

Juan es una persona responsable, inteligente y entusiasta, es directivo de una cooperativa, donde después de haber estudiado el diplomado de AVANCOOP y Círculo Cooperativo decidieron analizar el contexto de su cooperativa, por lo cual hicieron un diagnóstico, el cual analizaron y realizaron el plan estratégico correspondiente, ahora llegó el momento de tomar decisiones, pero hay algo que no encaja bien…

En la siguiente reunión del Consejo de Administración se reúnen y empiezan a revisar el estatus de los acuerdos.

¿Cómo va el proyecto de implementación del plan estratégico? le pregunta al gerente de la cooperativa quien responde:

Este proyecto no ha avanzado, sigue igual, a los mandos medios de la cooperativa se les complica tomar las decisiones adecuadas.

¿Y eso?, pregunta el presidente del Consejo, a lo que el gerente responde:

Veo que los mandos medios tienen temor de tomar decisiones, se paralizan cada vez que les pregunto cómo se solucionarán los problemas de la cooperativa, buscan excusas y se implementan controles que ya sabemos que no funcionan.

En el diplomado de AVANCOOP descubrimos que padecemos de Decidofobia.

A lo que responde el presidente, ese concepto no lo había oído nunca. ¿Cómo sabes que en la cooperativa tenemos miedo a tomar decisiones?

El gerente responde, aplicamos las herramientas y metodologías que nos proporcionaron y llego a las siguientes conclusiones:

  • Primero, en la cooperativa intentamos evitar por todos los medios tomar decisiones, evitamos situaciones para no tener que decidir o retrasamos su ejecución.
  • Segundo, en general dependemos de las decisiones de otros. Por ejemplo. Aplicar una sanción administrativa, presionar para realizar las acciones planificadas, todo nos parece bien o casi. Con tal de no decidir…
  • Tercero, cuando tenemos que tomar una decisión importante lo consultamos con media cooperativa, incluidas todas las áreas organizacionales y aun así tenemos dudas.
  • Cuarto, al personal de la cooperativa le entra pánico cada vez que debe tomar una decisión. Sienten ansiedad, estrés, dolor de estómago, taquicardia, sarpullidos en la piel y no sé cuántas cosas más. Llegan hasta pedir incapacidad.
  • Quinto, Las indecisiones, afectan el rendimiento de la cooperativa y el servicio al socio, para mal. Porque al final, sabemos que hay que mejorar las cosas y tener una cooperativa más eficiente y no nos atrevemos a dar el paso definitivo. Nos conformamos y además lo justificamos. ¡Estamos llegando al límite!

¿Qué haremos? ¿Cómo podemos salir de esta situación en la que estamos?

¿Pasa en tu cooperativa algo similar? De acuerdo a diversos estudios efectuados por AVANCOOP más del 85% de las cooperativas están atravesando situaciones similares.

Esta problemática interna e indecisión afecta el servicio al socio y el nivel de eficiencia y productividad y lo peor es que retrasa nuestro crecimiento, desarrollo y consolidación, además de paralizarnos.

La decisión que dejamos para después siempre afecta negativamente a nuestra cooperativa.

¿Cuáles son las razones que nos impiden tomar decisiones?

  • Primera razón: no decidimos porque nos da miedo ser responsables por nuestras decisiones.
  • Segunda razón: no queremos renunciar a otras posibilidades.
  • Tercera razón: evitamos tomar decisiones para no sentir culpa de afectar a terceros. Pensamos más en a lo que tenemos que renunciar al tomar una opción que en lo que vamos a ganar.
  • Cuarta razón: evitamos tomar decisiones para no pensar en todo lo que tendremos que hacer, aprender o cambiar.

Estilos genéricos para tomar decisiones

El Dr. Hossein Arsham, de la Universidad de Baltimore, y experto en la Ciencia de las Decisiones, propone, primero, una identificación de estilo de toma de decisiones:

  1. Pensador: Se cuestiona y reflexiona. El cuestionamiento anterior puede ser un buen comienzo.
  2. Cowboy: Repentino e intransigente.
  3. Maquiavélico: Ejerce el poder a través de la manipulación y cree que el fin justifica los medios.
  4. Historiador: Busca antecedentes, se basa en el “histórico”, en lo que hicieron otros o en frases como “siempre se hizo así”.
  5. Cauteloso: La prudencia enmascara el miedo a tomar decisiones.

En la Historia, escrito en el año 450 A.C., Heródoto dice lo siguiente:

“Si se debe tomar una decisión importante [los persas] discuten la cuestión cuando están ebrios y al día siguiente el jefe de la casa…presenta la decisión para su reconsideración cuando están sobrios. Si aun así la aprueban, se adopta; si no, se abandona. A la inversa, toda decisión tomada en estado de sobriedad, se reconsidera posteriormente cuando están ebrios.”

Ustedes podrían decir que es una manera extraña de tomar decisiones. Tal vez lo sea, pero existen métodos de elección humana aún más extraños.

Esto no implica el consejo de emborrarse para tomar una decisión, sino implica la importancia de analizar determinado problema desde diversos ángulos.

¿Qué podemos hacer para tomar decisiones con mayor facilidad?

  • Reúne toda la información posible para que te resulte más fácil tomar la decisión, analizando así los pros y contras de las posibles alternativas. A veces decidimos mal por no tener suficiente información sobre el tema.
  • Es factor clave practicar el autoconocimiento. Cuando en la cooperativa existe consciencia de sus valores, de lo que es prioritario y estratégico y de lograr la visión a largo plazo resultará más fácil tomar aquellas decisiones que más alineadas estén con los valores.
  • No te aferres a una decisión sólo porque es algo que hayas decidido o porque ya llevas mucho tiempo en ello. Es como el que está estudiando una carrera que no le gusta, si no es lo que quieres siempre puedes modificar tu decisión.
  • Tómate tu tiempo para tomar una decisión, no es necesario decidir en caliente o cuando estás enfadado o desesperado y simplemente quieres solucionar el asunto lo antes posible. En estos estados de ofuscación es difícil tomar buenas decisiones.

Recuerda que tomar la decisión es solamente el primer paso del proceso, el siguiente y más importante es pasar a la acción.

“Una decisión real se mide por el hecho de que has tomado una nueva acción. Si no hay acción, no has decidido realmente”

Tony Robbins.

Tuit

Métodos estratégicos para tomar una decisión

Recurrir a alguien o incluso a algo:

Algunos ejemplos son la astrología (no la astronomía, que es una ciencia), la lectura de las manos, la observación de las estrellas, el discado del 1-900 amigos psíquicos, la reflexología (los pies saben), la iridología (los ojos saben), la telepatía, la telequinesis, el aura, los cristales, los sueños, los colores, el Feng Shui, la numerología, los adivinos, etc. Todas estas disciplinas terminadas en -logía, el griego por “palabra”, son objetos de adoración. También incluye a todas las ideologías presentadas a lo largo de la historia.

Por ejemplo, con respecto a la astrología, uno debe aceptar el hecho de que el éxito no se debe a una confluencia fortuita de las estrellas en el momento de nuestro nacimiento, sino a un camino constante de destellos provenientes del trabajo duro, la determinación, la buena planificación y la perseverancia constantes.

Pensar: Como dijo Henri Poincare, “Dude de todo o crea todo: son dos estrategias igualmente convenientes. Con cualquiera de ellas, eliminamos la necesidad de pensar por nosotros mismos”.

Tirar el ancla: Darle un peso desproporcionado a alguna información, en lugar de esperar lo más posible a tener toda la información.

Ser consciente de los costos hundidos: Repita la misma decisión porque “ha invertido tanto en este abordaje (o en su trabajo actual) que no puede abandonarlo ni tomar otra decisión (o buscar una posición mejor)”.

Incapacidad de reflexionar sobre el problema: Algunos gerentes a veces se resisten a reflexionar antes de actuar, porque la reflexión les insume demasiado tiempo, demasiado trabajo y no saben demasiado sobre el problema / la oportunidad de decisión.

Buscar pruebas confirmatorias: Busque la información que respalde la elección previa existente y descarte la que se oponga.

Ser demasiado confiado: Esto lo hace sentir optimista y luego tomar decisiones de alto riesgo.

Ser demasiado prudente: Ser excesivamente curioso durante tanto tiempo como para retrasar la decisión.

Cargar a otro con la responsabilidad: Delegar a otro la responsabilidad de tomar la decisión. No tomar decisiones por uno mismo. Conseguir a alguien a quien culpar si las cosas no salen bien.

Rendirse ante el fracaso: Creer que las elecciones que realizará están predestinadas y que seguramente fracasará (uno se acostumbra al fracaso). Opuesto al resultado del trabajo y el pensamiento continuos.

Crear una comisión: Para tomar una decisión, intente crear una comisión, no necesariamente de expertos. De este modo, si todo sale bien, todos los miembros se sentirán orgullosos. Pero si todo sale mal, nadie es responsable. Los miembros dirían, “Yo no fui; fue la decisión de la comisión. Como puede verse, no pudimos llegar a una conclusión, por eso votamos”. Ponerle un rostro a un grupo sin rostro, llamarlo “la comisión”. Por supuesto, la comisión puede crearse en la forma correcta con los expertos correctos. Sin embargo, las comisiones se utilizan más para evadir culpas y responsabilidades.

Falsa descentralización: La descentralización podría ser cuando un gerente autoritario delega responsabilidades a un nuevo “director de…” para cada problema nuevo de decisión, pero sin delegar autoridad alguna.

Mala definición del problema: Esto seguramente conduce a la solución equivocada. Cuando no se conoce el problema, cualquier solución es equivocada. Cuando se conoce el problema, la solución podría ser la correcta.

Mala comprensión del problema: Esto ocurre, entre otras cosas, por subjetividad, análisis irracional, retraso o dilación, falta de sensibilidad y falta de enfoque.

La complejidad confunde al decisor: Simplifique y hasta modifique el problema para convertirlo en algo para lo que tenga una solución estratégica.

Racionalización para limitar los cursos de acción: Esta estrategia es muy popular. Adueñarse del mazo de naipes para hacer que una alternativa aparezca como claramente correcta y se eliminen todos los riesgos.

Información: La información recopilada no es válida. Las decisiones por lo general se toman primero y luego se busca información para respaldar la solución, de lo contrario ocurre que gran parte de la información recopilada es irrelevante para la toma de decisiones.

La decisión es sólo simbólica: Uno pelea mucho para conseguir una política y luego es indiferente a su implementación. El decisor tiene obligaciones: En algunos casos, los decisores actúan sin integridad para satisfacer algunas obligaciones personales importantes.

Lo mejor es declinar responsabilidades: Estancarse o no hacer nada es otra posibilidad. Algunas personas lo hacen porque consideran que la solución estratégica correcta será finalmente obvia. Declinar todas las responsabilidades, o aún mejor, no hacer nada; es decir, status quo. Sin embargo, “no decidir es decidir”. Un líder de negocios toma decisiones. Ya sean correctas o incorrectas, se toman, y son claras. Un líder débil obra con dilación y brinda señales falsas, dejando que los subordinados operen en diferentes direcciones.

Ansiedades posteriores a la decisión: Cuanto más convenientes son las alternativas que se deben rechazar y cuanto más rápido deba tomarse la decisión, mayores serán las ansiedades (también conocidas como disonancia cognitiva). La mayoría de las personas acentúan el lado positivo de la decisión y niegan o ignoran el aspecto positivo de las alternativas rechazadas.

La toma de decisiones comprende una serie de pasos. El proceso comienza con la creación de metas y continúa con la identificación de los problemas y cursos de acción alternativos. No termina hasta que se toma efectivamente la decisión o se realiza la elección, ni hasta que no se hayan experimentado las ansiedades posteriores a la decisión. La toma de decisiones, sin embargo, es una función de gestión importante en todos los puntos del proceso de administración.

El segundo grupo de razones que se detalla a continuación, excusas utilizadas para evitar la toma de decisiones, son legítimas y válidas. Entre ellas encontramos la depresión y otras enfermedades mentales (que deterioran las funciones de la toma de decisiones), la coerción y el lavado de cerebro:

Momentos en los que no se deben tomar decisiones importantes

Existen situaciones en las que no se deberían tomar decisiones importantes. Por ejemplo, supongamos que una persona que ocupa una posición ejecutiva dentro de una empresa sufre de depresión, que es una enfermedad mental. Esta persona no debería tomar decisiones importantes-que podrían resultarle costosas a la empresa -mientras esté en el hospital por tratamiento médico.

Toma coercitiva de decisiones: Las persuasiones coercitivas son tácticas de control mental que forman parte de una práctica de lavado de cerebro, cuyo fin es modificar en gran medida el concepto que una persona tiene de sí misma, la percepción de la realidad y las relaciones interpersonales. Cuando tienen éxito, influyen en la capacidad racional e independiente de la víctima de tomar decisiones. El lavado de cerebro es un proceso muy complejo que consiste en dos etapas:

  • Una es el Condicionamiento y se utiliza para controlar la mente de la víctima; por ejemplo, induciendo la culpa manipulativa, el miedo encubierto, la intimidación, la confusión mental y moral, logrando confesiones de delitos no cometidos, y propaganda política.
  • La otra es la Persuasión para causar la incapacidad de pensar en forma independiente, por ejemplo, implantando impulsos sugestivos en la mente de la víctima.

Todos estamos familiarizados con las técnicas “suaves” de persuasión que se utilizan en las campañas publicitarias para influir en el comportamiento de compra de los consumidores.

Solución de un problema mediante la creación de otro: Con frecuencia, debido a las profundas frustraciones que trae aparejadas el enfrentar un problema difícil, uno puede desafortunadamente resolverlo mediante la creación de un problema aún mayor. Esta estrategia pretende deshacerse de un problema actual con la lamentable consecuencia de crear uno nuevo

Es importante para la cooperativa evitar la decidofobia y recordar que el compromiso generacional que tenemos es construir el cooperativismo del siglo XXI

Más información contacto@circulocooperativo.com


Facebook


Twitter


Whatsapp

0

sofia


Deja un comentario